En CES 2026 en Las Vegas, las empresas mostraron tecnologías destinadas a facilitar la vida diaria mediante la automatización y la IA, pero muchas innovaciones suscitaron preocupaciones sobre el aislamiento y la dependencia excesiva de las máquinas. LG dio inicio al evento con su concepto de 'ambient care', en el que dispositivos inteligentes y robots gestionan las tareas rutinarias. La atmósfera general destacaba un futuro que parece conveniente y distópico a la vez.
El Consumer Electronics Show (CES) 2026, celebrado en Las Vegas, concluyó tras una semana de anuncios de grandes actores como Lenovo, Samsung, LG y NVIDIA. LG marcó el tono en la apertura presentando su visión de 'ambient care', un ecosistema de dispositivos diseñado para minimizar el esfuerzo físico y la tensión mental. Por ejemplo, sensores en la cama podrían detectar un sueño deficiente o un resfriado inminente, lo que incitaría a un robot a entregar jugo de naranja recién exprimido. En mañanas apresuradas, el mismo robot podría preparar un sándwich para los viajeros del trabajo, eliminando la necesidad de preparación personal. A medida que avanzaba el evento, sin embargo, las tecnologías exhibidas generaron inquietud entre los observadores. El dominio de la IA ha frenado la innovación en el hardware de consumo, con los procesadores Panther Lake de Intel ofreciendo mejoras incrementales en lugar de cambios transformadores en la informática personal. Un cambio en la política estadounidense que favorece los combustibles fósiles sobre los vehículos eléctricos llevó a los grandes fabricantes de automóviles a ausentarse del evento, dejando espacio para startups de robótica. Estas compañías demostraron robots humanoides para trabajos en fábricas, asistencia doméstica e incluso sustitutos de mascotas, incluidos robots con ruedas entrenados para jugar a traer la pelota, a menudo en interacciones escenificadas por el personal de los stands. Muchos gadgets recordaban artículos de catálogos de novedades, como ordenadores para el váter, sillas de masaje y scootcases portátiles, lo que cuestiona su valor a largo plazo. Aunque las tecnologías asistivas como exoesqueletos ofrecen beneficios reales para personas con necesidades de accesibilidad o lesiones —potencialmente facilitando tareas como la jardinería pese a debilidades en la espalda—, otras invenciones parecen sustituir la interacción humana. Ejemplos incluyen osos panda robóticos como alternativas a mascotas, compañeros de IA holográficos que ofrecen halagos constantes, Labubus de IA como amigos o enemigos, y robots móviles basados en tablets para entretener a los niños. Los críticos argumentan que estos dispositivos fomentan el desapego del cuerpo físico y las conexiones sociales, pudiendo dañar la salud al desalentar el movimiento, la cocina y las relaciones auténticas. En el escenario de LG, la dependencia de las máquinas para monitorear la dieta y los desechos podría erosionar la autoconciencia, reflejando la tendencia de la IA a tomar atajos en la creatividad y los aspectos esenciales de la vida.