A medida que se acerca el CES 2026, los expertos anticipan avances significativos en la tecnología del hogar inteligente impulsada por la inteligencia artificial. Las predicciones destacan asistentes de voz más conversacionales, detección de presencia no invasiva y rutinas automatizadas que reducen la intervención humana. Estos desarrollos buscan abordar problemas de larga data como la compatibilidad y la privacidad en los hogares conectados.
La Feria de Electrónica de Consumo (CES) 2026 promete mostrar aplicaciones transformadoras de IA en hogares inteligentes, superando limitaciones actuales como comandos de voz poco fiables y desafíos de integración. Según un análisis de CNET, los fabricantes comercializarán cada vez más productos con la etiqueta "IA", aunque no todos incorporarán funciones avanzadas genuinas como modelos de lenguaje grandes o IA generativa. En su lugar, algunos podrían renombrar automatizaciones básicas o aprendizaje automático antiguo como inteligencia artificial, confundiendo potencialmente a los consumidores y diluyendo el significado del término.
Se espera que los asistentes de voz conversacionales evolucionen hacia compañeros más intuitivos, similares a charlar con sistemas de IA avanzados. Estos asistentes manejarán consultas de seguimiento, interpretarán el contexto y ofrecerán sugerencias proactivas, como se ha visto en pruebas recientes de Gemini for Home y Alexa Plus. Opciones de terceros, como Josh AI y actualizaciones de Home Assistant, junto con implementaciones específicas de marcas como Lepro, prometen interacciones más fluidas. En el CES, las demostraciones podrían incluir refrigeradores que sugieren recetas para la cena, televisores que destacan actores en tendencia o lámparas que se ajustan a actividades como el yoga. Robots portátiles, pantallas inteligentes, alertas de seguridad explicativas e incluso timbres de video capaces de conversaciones completas —como la próxima función Alexa Plus— podrían aparecer.
La tecnología de detección de presencia ganará protagonismo con métodos no invasivos que detectan actividad humana a través de sutiles cambios en las señales Wi-Fi, mejorando la privacidad respecto a los sensores de movimiento tradicionales. Ya presente en dispositivos como el Nest Learning Thermostat y bombillas Philips Hue, este enfoque soporta aplicaciones en monitoreo de ancianos y está listo para una adopción más amplia en sistemas de seguridad e iluminación.
Por último, la automatización impulsada por IA simplificará las rutinas del hogar, que actualmente disuaden a los usuarios por la complejidad de configuración en plataformas como Google Home o Apple Home. La reciente demostración de Gemini de Google ilustró cómo la IA maneja estas tareas de forma autónoma, permitiendo entornos sin comandos donde los dispositivos responden a patrones aprendidos. Términos como "copilotos de IA" o "IA agentiva" podrían describir estos sistemas de autogestión en seguridad, gestión energética e iluminación. Sin embargo, tal autonomía plantea nuevas preocupaciones de privacidad, especialmente a medida que los hogares ceden más control a los algoritmos.