Los robots humanoides capaces de realizar tareas domésticas e industriales están cerca de una disponibilidad generalizada, impulsados por innovadores estadounidenses como Tesla y Agility Robotics. Estas máquinas, similares a los humanos en forma y función, prometen encargarse de trabajos mundanos desde doblar la ropa hasta voltear hamburguesas. Los expertos predicen su integración en la vida diaria como un paso natural en la automatización.
El año 2026 marca un momento pivotal para la robótica humanoide, con varios modelos avanzados listos para transformar hogares, fábricas e industrias de servicios. Liderando la carga están empresas con sede en EE.UU., incluidas Tesla y Agility Robotics, que desarrollan bots que se paran erguidos y realizan acciones similares a las humanas como doblar camisas, abrir puertas, traer café y gestionar tareas repetitivas en fábricas.
Modar Alaoui, fundador de la Humanoids Summit, enfatizó el rápido progreso: «Estos robots pueden actuar, moverse y comportarse de maneras que solo hemos soñado antes». Él los visualiza volviéndose comunes, señalando: «Vas a llegar al próximo local de comida rápida y verás humanoides volteando tus hamburguesas y haciendo papas fritas. Todas las tareas peligrosas, aburridas, monótonas y mundanas serán realizadas por máquinas. Es solo una evolución muy natural hacia la automatización».
El Optimus de Tesla, desarrollado por su División de IA y Robótica, ya ha demostrado interacción en el mundo real. En julio, en la cafetería de Tesla en Los Ángeles, el bot —equipado con Grok AI— saludó a los clientes entregando palomitas. Elon Musk tiene ambiciosas afirmaciones para Optimus, prediciendo que podría reducir el crimen, eliminar la pobreza e incluso realizar cirugías. Lo describió como «el producto más grande de todos los tiempos, más grande que los teléfonos móviles, más grande que cualquier cosa». El robot camina a 5 millas por hora, carga 45 libras y maneja tareas como encerar pisos, tomar la presión arterial, llevar cajas escaleras abajo, hacer pizza y ensamblar otro bot. Con un precio entre 20.000 y 30.000 dólares, Optimus presenta un diseño metálico adecuado para roles domésticos, de fábrica o de restaurante.
1X Technologies, fundada en 2014 con sede en Silicon Valley, ofrece el NEO Gamma, un humanoide de 5 pies 6 pulgadas por 20.000 dólares para adoptantes tempranos, con entregas esperadas más adelante en 2026. Aprende mediante ensayo y error para realizar tareas como lavar platos y limpiar. Randy Howie de New York Robotics lo llamó «lo más cercano a entrar en el hogar», mientras que el CEO Bernt Børnich afirmó: «Hay un futuro no tan lejano en el que todos tendremos nuestro propio ayudante robótico en casa».
El Digit v4 de Agility Robotics, originado en el laboratorio de la Universidad Estatal de Oregón en 2019, ya está operativo en almacenes, incluidos los de Amazon. Facturado como «el primer robot humanoide desplegado comercialmente en el mundo», consta de 5.000 piezas y mueve autonomamente contenedores de plástico, una tarea que agota a los trabajadores humanos. Tim Smith, portavoz de la empresa, afirmó: «Es el único robot humanoide que trabaja actualmente en almacenes y fábricas». Para finales de 2025, las unidades desplegadas habrán movido alrededor de 140.000 contenedores, sin requerir reconfiguración de fábricas gracias a su tamaño a escala humana.
En el entretenimiento, Walt Disney Imagineering ha creado a Olaf, inspirado en el personaje de «Frozen». Con 35 pulgadas de altura y 33 libras de peso, este bot habla con la voz del personaje, participa en conversaciones y utiliza aprendizaje por refuerzo para movimientos naturales. El VP senior Kyle Laughlin destacó su innovador material «nieve» y articulaciones, creando «una experiencia verdaderamente única». Olaf interactuará con huéspedes en Disneyland París a partir del 29 de marzo.
Estos desarrollos señalan un cambio hacia la integración de robots en entornos cotidianos, aunque su impacto social completo aún está por verse.