En los últimos días de 2025, el robot humanoide Optimus de Tesla cayó durante una demostración en vivo, lo que generó escepticismo generalizado sobre las ambiciones robóticas de Elon Musk. El incidente, que se volvió viral, destacó los desafíos continuos para lograr una automatización humanoide confiable. A pesar del revés, el CEO de NVIDIA, Jensen Huang, respaldó recientemente a Optimus como una oportunidad potencial de varios billones de dólares.
La demostración del robot Optimus de Tesla tuvo lugar en medio de grandes expectativas a finales de diciembre de 2025. Imágenes capturaron a la máquina humanoide intentando una tarea básica de navegación antes de perder el equilibrio y caer al suelo, un evento que se extendió rápidamente por plataformas de redes sociales como X, antes Twitter. Este percance alimentó burlas en línea y críticas serias, con observadores viéndolo como emblemático de problemas más profundos en el enfoque impulsado por IA de Tesla hacia la robótica.
Elon Musk anunció por primera vez Optimus en 2021, posicionándolo como una máquina versátil para tareas domésticas e industriales, desde doblar ropa hasta trabajo en fábricas. En 2022 surgieron prototipos caminando, seguidos por la versión más avanzada Gen 2 a finales de 2023, que mostró mayor destreza en el manejo de objetos como clasificar bloques o doblar camisas. En 2025, Tesla demostró movimientos fluidos mejorados y planeó desplegar miles de unidades internamente en fábricas, apuntando a 100.000 unidades para finales de 2026. Sin embargo, el fallo en la demo subrayó inconsistencias persistentes, con informes atribuyendo la caída a posibles fallos de software o limitaciones de hardware en algoritmos de equilibrio.
Musk tiene un historial de plazos ambiciosos; en una publicación de X en 2024, prometió 'robots humanoides genuinamente útiles en baja producción' para 2025, escalando a alta producción para clientes externos en 2026. Sin embargo, al final de 2025, los prototipos aún luchaban en entornos controlados. Competidores como Boston Dynamics han mostrado robots más ágiles, mientras que firmas chinas como Unitree, Fourier Intelligence, Agibot y BYD apuntan a miles de unidades en 2025-2026. Un estudio de 2025 de la Federación Internacional de Robótica proyectó que los robots no humanoides podrían dominar el 70% del mercado para 2030.
El incidente contribuyó a la volatilidad de las acciones de Tesla y rebajas de analistas para la división de robótica. También intensificó discusiones regulatorias sobre seguridad de IA, trazando paralelos con los desafíos de Full Self-Driving de Tesla. En contraste, un video de principios de 2026 con el CEO de NVIDIA, Jensen Huang, elogió a Optimus como capaz de 'encender la próxima industria de varios billones de dólares', llamándolo una 'oportunidad gigantesca' posicionada de manera única para despliegue masivo. Huang destacó la colaboración NVIDIA-Tesla, impulsada por GPUs de NVIDIA para conducción autónoma y modelos Grok de xAI, y alabó a Musk como un 'ingeniero extraordinario'. Los analistas proyectan que el mercado de robots humanoides podría alcanzar los 9 billones de dólares para 2050, impulsado por hardware, software y ganancias de productividad.
A pesar del tropiezo, Musk reconoció en una publicación de X en 2025 que 'hacer prototipos es trivial comparado con el inmenso dolor de la fabricación en volumen'. Tesla ha respondido con contrataciones aceleradas de IA y asociaciones para refinar la tecnología, en medio de una competencia global intensificándose y preocupaciones éticas sobre el desplazamiento laboral.