Basándose en la reciente demostración del robot Optimus en el mercado navideño de Berlín, Tesla acelera su enfoque en IA para transformar la movilidad y la robótica hacia 2026 —a pesar de los retrasos en robotaxi— con planes para humanoides Optimus avanzados, chips AI5, un coche deportivo de próxima generación, expansiones de Tesla Semi e innovaciones energéticas.
Este giro estratégico convierte a Tesla de fabricante de automóviles en pionero de la IA y la robótica en medio de mercados de vehículos eléctricos en maduración y una competencia cada vez más intensa. Los esfuerzos clave incluyen escalar Optimus para fábricas y hogares, implementar el potente chip AI5 para sistemas autónomos y avanzar en la red de robotaxi retrasada, defendida por Elon Musk.
La gama de 2026 también presenta un nuevo coche deportivo y un despliegue más amplio de Tesla Semi, junto con mejoras en productos energéticos, con el objetivo de impulsar un crecimiento de altos márgenes. La respuesta del mercado combina entusiasmo por la disrupción con cautela ante riesgos de ejecución y regulaciones. La estrategia enfrenta a Tesla con líderes de IA como Nvidia, con amplias implicaciones para la innovación tecnológica, el empleo y la sociedad.