Los tres candidatos a la segunda vuelta de las elecciones municipales de París, Emmanuel Grégoire, Rachida Dati y Sophia Chikirou, se enfrentaron en un debate de más de dos horas y media organizado por Le Figaro y BFMTV el 18 de marzo de 2026. Las discusiones giraron en torno a la seguridad, la atención extraescolar, la vivienda y las agresiones personales. A cuatro días de la votación, la carrera se presenta reñida tras las fusiones y abandonos posteriores a la primera vuelta.
El debate, moderado por Apolline de Malherbe, Arthur Berdah y Bruno Jeudy, enfrentó a Emmanuel Grégoire (PS-PCF-Écologistes, 37,98% en la primera vuelta), Rachida Dati (LR-MoDem-Horizons-Renaissance, 25,46%) y Sophia Chikirou (LFI). Grégoire nombró a Dati su "única adversaria", señalando "diferencias" con Chikirou, que le acusó de falta de sinceridad recordando sus pasadas negativas a aliarse con LFI. Dati criticó las alianzas locales PS-LFI y negó acuerdos "de trastienda" con Sarah Knafo, que Grégoire calificó de "falta moral"; instó a un "voto útil" entre ella y Grégoire. En materia de seguridad, Dati señaló la delincuencia "en su nivel más alto" y pidió más cámaras de vigilancia; Chikirou se negó a "hablar al aire" y propuso brigadas especializadas; Grégoire señaló la precariedad como principal causa. Los rivales criticaron los vídeos de TikTok de Dati sobre campamentos de indigentes. Un acalorado intercambio abordó las supuestas "connivencias" entre Dati y Chikirou, planteadas por Grégoire en enero en CNews; le acusaron de insinuar sus orígenes "al otro lado del Mediterráneo", visto como una "bofetada"; Grégoire se disculpó por este "malentendido" y citó plazos judiciales compartidos. Sobre la atención extraescolar, salpicada de escándalos, Grégoire prometió controles internos y externos; Dati habló de un "sistema de depredadores" en el que participan 50 animadores; Chikirou recordó alertas ignoradas desde 2015. Los debates sobre vivienda fueron más tranquilos: Grégoire aspira a 60.000 viviendas públicas; Chikirou quiere congelar los alquileres; Dati a recortar el IBI y las viviendas sociales para evitar una "ciudad gueto". En cuanto a la limpieza, Grégoire la calificó de cuestión de "civismo y recursos".