El 29 de junio, residentes de Smokey Mountain en Tondo solicitaron a la Comisión de Derechos Humanos (CHR) que investigue el presunto acoso relacionado con un proyecto de planta de conversión de residuos en energía. El grupo protestó frente a la oficina de una constructora y el Departamento de Medio Ambiente.
Los residentes de Smokey Mountain y otras partes de Tondo formaron la Alianza de Manila contra los Incineradores. Presentaron una petición ante la Comisión de Derechos Humanos alegando que guardias privados realizaron disparos en la zona y apuntaron con armas a los lugareños. Las acusaciones también incluyen amenazas y demoliciones forzadas de viviendas vinculadas al proyecto.
La instalación de conversión de residuos en energía está siendo desarrollada por R-II Builders Incorporated, bajo la dirección de Reghis Romero II, en el antiguo vertedero. Los residentes afirmaron que el proyecto pone en peligro sus hogares y sus medios de subsistencia agrícolas. Se han enfrentado a repetidas demoliciones desde el cierre del vertedero de Smokey Mountain en 1995.
Antes de llegar a la Comisión de Derechos Humanos, el grupo protestó en la oficina de la empresa en Diliman, Ciudad Quezón, y en el Departamento de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Anora Madrid, de Samahan ng Maralita sa Smokey Mountain, solicitó a la comisión que cite a la constructora, al barangay y a los funcionarios del proyecto.
Ha pasado casi un año desde que los residentes marcharon hacia el Ayuntamiento de Manila. No han recibido respuesta del alcalde Francisco "Isko" Moreno Domagoso.