La administración Trump deportó al ciudadano laosiano Tou Lue Vang después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, revocara su estatus legal. La acción tuvo lugar tras un indulto otorgado el 10 de junio por la Junta de Indultos de Minnesota, la cual incluyó al gobernador Tim Walz.
Rubio anunció la revocación el 10 de julio. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas llevó a cabo la deportación ese mismo día. Rubio declaró en un video que Vang había sido expulsado de los Estados Unidos y que ya no representaría una amenaza.
Vang fue condenado en 2006 por conducta sexual criminal en primer grado contra un menor. Un juez de inmigración emitió una orden de deportación definitiva el 31 de octubre de ese mismo año. La Junta de Indultos de Minnesota, que también incluye al fiscal general Keith Ellison y a la presidenta del Tribunal Supremo Natalie Hudson, concedió el indulto tras recibir cartas de apoyo, incluida una de la víctima.
La junta citó el perdón de la víctima como un factor clave. Los fiscales de la Oficina del Fiscal del Condado de Ramsey se opusieron al indulto. Vang ingresó a los Estados Unidos en 1994 y recibió su estatus legal durante la administración Clinton.
Un indulto similar fue otorgado el 27 de mayo a otro inmigrante laosiano, Jai Vang, quien contaba con múltiples condenas por delitos graves.