La Junta de Perdones de Minnesota concedió la clemencia a Tou Lue Vang, un ciudadano laosiano condenado por un caso de abuso sexual infantil, tras una recomendación de la Comisión de Revisión de Clemencia del estado. Días después, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, informó que el gobierno federal revocó el estatus legal de Vang y lo deportó, argumentando que la acción estatal no impediría su expulsión.
La Comisión de Revisión de Clemencia de Minnesota recomendó la clemencia para Tou Lue Vang, de 42 años, un ciudadano laosiano cuyo caso atrajo un nuevo escrutinio debido a que las autoridades federales buscaban su deportación.
La Junta de Perdones de Minnesota, integrada por el gobernador Tim Walz, el fiscal general Keith Ellison y la presidenta de la Corte Suprema de Minnesota, Natalie Hudson, votó por unanimidad el 10 de junio para conceder la clemencia a Vang, según reportaron CBS Minnesota y otros medios.
Los registros citados en la cobertura local y nacional indican que Vang se declaró culpable en 2005 en un caso relacionado con el abuso sexual de una niña de 10 años. Los documentos judiciales mencionados en los informes describen abusos repetidos que comenzaron en 2002 e indican que Vang recibió una sentencia de ocho meses en un centro correccional del condado, junto con 30 años de libertad condicional.
Los funcionarios federales señalaron que el indulto estatal no detendría la aplicación de la ley de inmigración. En un comunicado y en comentarios reportados por múltiples medios, Rubio afirmó que terminó con el estatus legal de Vang y que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) procedió a su deportación.
"Los estadounidenses nunca deberían vivir con el temor de que depredadores sexuales extranjeros, protegidos de la deportación por sus propios funcionarios electos, puedan ponerlos en peligro a ellos o a sus hijos", declaró Rubio.
Los funcionarios de Minnesota han señalado que el proceso de clemencia incluyó una recomendación de la Comisión de Revisión de Clemencia y presentaciones que respaldaban la solicitud de Vang, incluida una de la víctima, como parte de lo que la oficina del fiscal general describió como una revisión exhaustiva.