Basándose en recientes discusiones EE.UU.-Rusia, el presidente Donald Trump acogió al presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy en Mar-a-Lago el 28 de diciembre de 2025, afirmando que las dos naciones están 'más cerca que nunca' de un acuerdo de paz pese a los ataques rusos en curso. Los líderes expresaron optimismo tras la llamada previa de Trump con Putin, delineando próximos pasos como garantías de seguridad y posibles altos el fuego.
La reunión en el resort Mar-a-Lago de Trump en Palm Beach, Florida, tuvo lugar el domingo a la 1 p.m. ET, tras una llamada telefónica 'amistosa' de dos horas y media entre Trump y el presidente ruso Vladimir Putin. Trump calificó a Putin de 'muy serio' sobre poner fin a la guerra, aunque advirtió que las negociaciones aún podrían fracasar.
Esto se basa en esfuerzos previos de EE.UU., incluyendo las charlas de los enviados Steve Witkoff y Jared Kushner con Zelenskyy el Día de Navidad y negociaciones anteriores en Florida con Rusia. Zelenskyy llegó con un plan de paz de 20 puntos casi completo, que incluye garantías de seguridad estadounidenses similares a la OTAN, una zona desmilitarizada a lo largo de las fronteras en disputa y la retirada de tropas ucranianas de áreas del este si Rusia reciproca, posiblemente mediante referéndum.
La reciente agresión rusa proporcionó un contexto crudo: bombas nocturnas impactaron en Sloviansk, matando a uno e hiriendo a tres; el día anterior, Kiev sufrió misiles y drones, matando a uno y dejando 27 heridos. A pesar de esto, ambos líderes se mostraron optimistas. Tras la reunión, llamaron conjuntamente a líderes europeos como Ursula von der Leyen y jefes de Finlandia, Francia, Alemania, Gran Bretaña y Polonia. Zelenskyy agradeció a Trump, declarando que 'Ucrania está lista para la paz', mientras Trump lo elogió como 'valiente'.
Rusia, a través del asesor de Putin Yuri Ushakov, instó a Kiev a tomar decisiones 'audaces' sobre Donbás y otros territorios, donde Moscú busca reconocimiento de control, límites al ejército y renuncia ucraniana a la OTAN. Trump ha mostrado apertura a algunas demandas, como cesiones de tierra en Donbás a cambio de incentivos económicos. Otra llamada Trump-Putin está planeada pronto para abordar puntos de conflicto.