El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo ucraniano, Volodymyr Zelensky, se reunieron el domingo en Florida para discutir avances en las negociaciones de paz, pero destacaron obstáculos territoriales y de seguridad. Trump indicó que en unas semanas se aclarará si las conversaciones tendrán éxito, mientras Zelensky enfatizó la necesidad de garantías a largo plazo contra Rusia. Los temas clave incluyen cesiones territoriales, la planta nuclear de Zaporiyia y la expansión de la OTAN.
El domingo, Donald Trump y Volodymyr Zelensky se reunieron en el resort Mar-a-Lago en Florida para abordar el fin de la guerra en Ucrania, iniciada por la invasión rusa en febrero de 2022. Trump afirmó que un avance está “cada vez más cerca”, pero ambos líderes ofrecieron pocos detalles sobre un acuerdo de paz y no fijaron una fecha límite. El presidente estadounidense mencionó “asuntos espinosos” en torno al territorio y garantías de seguridad, con progresos en la división del Dombás y protecciones para Ucrania.
Uno de los principales obstáculos es la cesión de territorio. Rusia controla alrededor de 116.000 kilómetros cuadrados, o el 19,2% de Ucrania, incluyendo Crimea anexada en 2014 y regiones como Donetsk, Luhansk, Zaporiyia y Kherson, consideradas anexiones ilegales por la comunidad internacional. Una propuesta ruso-estadounidense sugiere reconocer de facto Crimea y partes de Donetsk y Luhansk como rusas, con Ucrania retirando tropas de 5.000 kilómetros cuadrados en Donetsk para crear una zona neutral desmilitarizada. Zelensky rechazó reconocer territorios ocupados como rusos, citando la Constitución ucraniana de 1996 que declara el territorio “indivisible e inviolable”. “Nuestra sociedad tiene que elegir y tiene que votar, porque es su tierra”, dijo Zelensky, insistiendo en un referéndum para cualquier concesión y monitoreo internacional.
En garantías de seguridad, Zelensky busca compromisos de 30 a 50 años, frente a los 15 años discutidos inicialmente. Trump propuso que Europa asuma la mayor parte, con respaldo estadounidense, aunque Rusia exige neutralidad ucraniana, límites al ejército de 800.000 efectivos y protecciones para rusoparlantes.
La planta nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa con seis reactores y 5,7 gigavatios, controlada por Rusia desde marzo de 2022, es otro punto de fricción. Una propuesta trilateral con Estados Unidos prevé operación conjunta, con un director estadounidense y 50% de la energía para EE.UU. Trump destacó avances, notando que puede reactivarse pronto y que Rusia no la ha bombardeado.
Respecto a la OTAN, Putin demanda un compromiso escrito contra su expansión este. Propuestas iniciales incluyen que Ucrania consagre en su Constitución no unirse y que la OTAN excluya a Kiev, a cambio de garantías similares al Artículo 5 para Ucrania.