El presidente Donald Trump afirmó en Truth Social que unos vándalos cortaron el nuevo revestimiento de la piscina reflectante del Lincoln Memorial y vertieron sustancias químicas corrosivas en el agua, asegurando que hubo múltiples detenciones. Hasta este fin de semana, las autoridades no habían confirmado públicamente detenciones relacionadas con el supuesto sabotaje, mientras que expertos y reportes han atribuido el color verde del agua a una proliferación de algas.
El presidente Donald Trump escribió en Truth Social a última hora del sábado que la Policía de Parques de los Estados Unidos había realizado "múltiples arrestos" tras lo que describió como vandalismo en la piscina reflectante del Lincoln Memorial.
En la publicación, Trump alegó que alguien utilizó un "cuchillo o cuchilla" para realizar un corte de aproximadamente 76 metros en el revestimiento recién instalado de la piscina y que se vertieron "productos químicos corrosivos y destructivos" en el agua. Señaló que el daño requeriría reparaciones y sugirió que podría ser necesario drenar la piscina nuevamente.
La confirmación pública de los supuestos arrestos y de los daños específicos descritos por Trump no estuvo disponible de inmediato. The Associated Press informó que Trump no proporcionó pruebas de sus afirmaciones y que las agencias no las habían corroborado públicamente en el momento de su informe.
Por otra parte, un hombre identificado en coberturas recientes como David Carter (o "Davey") Hearn, residente de Maryland y ex piragüista olímpico, fue detenido el viernes y acusado en relación con la supuesta destrucción de propiedad gubernamental cerca de la piscina reflectante, según reportes de ABC News. Hearn ha negado públicamente haber cometido algún delito.
El episodio ocurre mientras la piscina reflectante ha enfrentado una notable proliferación de algas tras una reciente renovación. Reuters y otros medios han informado que los equipos utilizaron tratamientos que incluyen peróxido de hidrógeno y otras medidas para combatir las algas en el agua, un problema que los especialistas han indicado puede ocurrir de forma natural en aguas cálidas, poco profundas y relativamente estancadas, y que no constituye, por sí solo, una prueba de vandalismo.