El presidente Donald Trump se dirigió a una gran multitud en el National Mall a última hora de la noche del sábado, durante las celebraciones que marcan el 250 aniversario de los Estados Unidos. Elogió la herencia estadounidense, honró a los veteranos y advirtió contra el comunismo.
Las tormentas retrasaron el evento, pero Trump habló una vez que el clima mejoró. Describió al país como "la esperanza, la promesa, la luz y la gloria entre todas las naciones del mundo" y afirmó que su destino está "escrito por Dios".
El presidente reconoció a los veteranos de la Guerra de Corea, el cabo Patrick Finn y el soldado de primera clase Rudy Meekins, por su servicio en la batalla del embalse de Chosin. Exhibió banderas estadounidenses históricas y destacó el papel de los veteranos a lo largo de 250 años.
Trump también condenó el comunismo, calificándolo de "amenaza" y "como un cáncer" que debe ser eliminado. Declaró que los Estados Unidos "NUNCA serán un país comunista" y que sus guerreros no lucharon en el extranjero para que la ideología terminara regresando al país.