El presidente Donald Trump hizo un comentario irónico sugiriendo que la Armada de Estados Unidos podría exigir la rendición de Cuba a su regreso de un despliegue en Oriente Medio en medio de las tensiones con Irán. Hizo referencia al portaaviones USS Abraham Lincoln acercándose a la costa cubana. El comentario se alinea con los esfuerzos continuos de EE. UU. para presionar a Cuba hacia reformas.
Durante una declaración reciente, el presidente Donald Trump bromeó diciendo que el grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln —desplegado a principios de este año en el área del Comando Central de EE. UU. cerca de Irán para presionar a Teherán, disuadir ataques y apoyar a los aliados— navegaría cerca de la costa de Cuba en su camino a casa y exigiría su rendición. Trump afirmó que la Marina se acercaría y exigiría el cumplimiento, enmarcándolo como parte de tácticas de presión más amplias sobre La Habana. Esta broma destaca la postura firme de la administración sobre las reformas cubanas, donde Trump ha advertido anteriormente sobre posibles medidas militares si no se producen cambios. El USS Abraham Lincoln sigue siendo un activo clave en las operaciones navales de EE. UU. en medio de las tensiones en múltiples regiones. Las palabras de Trump se producen mientras EE. UU. continúa con sus esfuerzos diplomáticos y económicos para obligar al gobierno cubano a emprender reformas políticas y económicas. No se han anunciado acciones inmediatas tras el comentario.