El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que Estados Unidos ya no necesita la ayuda naval de los aliados de la OTAN, Corea del Sur, Japón o Australia para reabrir el estrecho de Ormuz, citando el 'éxito militar' contra Irán. Así lo publicó en Verdad Social y calificó la negativa de la OTAN de "error tonto" durante una reunión en la Casa Blanca con el primer ministro irlandés, Micheal Martin. El Estrecho transporta una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
En medio de la guerra en curso entre Estados Unidos, Israel e Irán, el estrecho de Ormuz ha quedado efectivamente cerrado por drones, misiles y minas iraníes. La vía navegable transporta alrededor de una quinta parte del suministro mundial de petróleo. El sábado 17 de marzo (hora local), el presidente Donald Trump hizo un llamamiento a través de las redes sociales a los aliados de la OTAN, a Corea del Sur y a sus socios para que enviaran buques que escoltaran a los barcos a través del estrecho. El lunes renovó el llamamiento y el martes publicó en Truth Social que, debido al "éxito militar", ya no era necesaria esa ayuda. Trump citó la "Operación Furia Épica", lanzada a finales de febrero, afirmando que había "diezmado" la armada, la fuerza aérea, los sistemas antiaéreos, los radares y los líderes de casi todos los niveles de Irán. > Su Armada ha desaparecido, su Fuerza Aérea ha desaparecido, sus sistemas antiaéreos y sus radares han desaparecido y, lo que quizá sea más importante, sus dirigentes, prácticamente a todos los niveles, han desaparecido para no volver a amenazarnos ni a nosotros, ni a nuestros aliados de Oriente Próximo, ni al mundo". Durante una reunión en el Despacho Oval con el primer ministro irlandés, Micheal Martin, Trump dijo a los periodistas que la OTAN estaba cometiendo un "error muy tonto" al negarse a participar, a pesar de estar de acuerdo con la operación. Describió la OTAN como una "calle de sentido único", destacando el gasto estadounidense de cientos de miles de millones para proteger a los aliados. Trump no dio ninguna indicación de castigarlos. También criticó al dimitido responsable de la lucha antiterrorista Joe Kent, al que calificó de "muy débil en materia de seguridad" por afirmar que Irán no suponía una amenaza inminente. Seúl ha prometido mantener estrechas consultas con Washington, al tiempo que adopta una postura prudente.