El presidente Trump voló ayer por primera vez en un nuevo Air Force One, un Boeing 747 regalado por el gobierno catarí, durante un viaje a Dakota del Norte.
El avión, un modelo reciente, despegó desde la Base Conjunta Andrews. Antes de partir, Trump comentó a los periodistas que se trataba del primer vuelo de lo que él llamó quizás el mejor avión comercial jamás construido.
La aeronave, que Catar entregó a Estados Unidos el año pasado, presenta un diseño audaz en colores rojo, blanco y azul. Trump declaró que el país debería sentirse muy orgulloso de él y que el avión terminará formando parte de su biblioteca presidencial.
Demócratas y algunos republicanos han planteado preocupaciones éticas y de seguridad nacional respecto al regalo de un gobierno extranjero. La Fuerza Aérea afirmó que la aeronave es segura y está equipada con las tecnologías más avanzadas, a pesar de una modernización acelerada valorada en menos de 400 millones de dólares.