El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha expresado su profunda preocupación por los aproximadamente 20.000 marineros atrapados en el estrecho de Ormuz en medio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, al tiempo que ha pedido que se mantenga el compromiso sobre la situación de los derechos humanos en Corea del Norte durante su visita a Seúl.
En una entrevista exclusiva con la agencia de noticias Yonhap realizada en Seúl el miércoles, Türk afirmó que la difícil situación de los marinos atrapados en esta vía fluvial de importancia estratégica debe tener prioridad sobre los intereses geopolíticos. "Debería ser casi... esa situación debería estar por encima de cualquier otro interés, porque hay personas sufriendo", declaró, citando cifras de la Organización Marítima Internacional. Asimismo, subrayó que los ataques contra la infraestructura marítima civil están prohibidos por el derecho internacional y describió tales incidentes como violaciones claras.
Türk señaló que las condiciones de derechos humanos en Corea del Norte siguen siendo "extremada, extremadamente graves", con algunas áreas que han empeorado durante la última década. Destacó "pequeños rayos de luz", como el compromiso del país con los órganos de tratados de la ONU, y celebró la próxima visita del equipo femenino de fútbol Naegohyang de Pionyang a Suwon el 20 de mayo para un partido de la Confederación Asiática de Fútbol. "Los derechos humanos y el compromiso son una misma cosa, no son conceptos diferentes", afirmó.
El jefe de derechos humanos de la ONU se reunió con funcionarios surcoreanos, entre ellos el primer ministro Kim Min-seok, el ministro de Asuntos Exteriores Cho Hyun y el ministro de Unificación Chung Dong-young. También instó a Corea del Sur a adoptar una ley integral contra la discriminación para proteger a las minorías, los migrantes y la comunidad LGBTQ. Türk llegó a Corea del Sur el martes para realizar la primera visita oficial de un alto comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos desde 2015.