El Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur subrayó este domingo las diversas situaciones que enfrentan los buques y las naciones en el estrecho de Ormuz, tras el reciente tránsito de dos petroleros vinculados a Japón por la vía navegable bloqueada por Irán. Esto se produce en medio de la crisis actual provocada por los ataques estadounidense-israelíes de finales de febrero contra Irán, que dejaron varados a 26 buques surcoreanos con 173 marineros a bordo. Seúl prioriza la seguridad de la tripulación mientras busca restablecer la libertad de navegación conforme a las normas internacionales.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur declaró el domingo que los buques en el estrecho de Ormuz difieren significativamente en nacionalidad, propiedad, operadores, carga, destinos y composición de la tripulación, lo que resulta en circunstancias únicas para cada embarcación y los países asociados.
"Priorizamos la seguridad de los buques y de la tripulación mientras consideramos la posición de las navieras", comunicó el ministerio a los medios. En los últimos acontecimientos, barcos vinculados a China, Tailandia y Francia también han transitado por el estrecho, aprovechando los permisos condicionales otorgados anteriormente por Irán, incluidos los destinados a Japón tras conversaciones bilaterales.
Irán ha permitido el paso mediante consultas, pero está imponiendo peajes como medida de presión sobre el suministro energético mundial. Fuentes diplomáticas indican que Seúl no está buscando la retirada de buques debido a los riesgos de ataque y a la decisión de las empresas de permanecer en la zona.
El ministerio se está coordinando con los principales países —excluyendo a Estados Unidos— para abordar las interrupciones energéticas y restablecer rápidamente una navegación segura y libre para todas las embarcaciones, incluidas las coreanas, de acuerdo con el derecho internacional. Esto sigue a las consultas iniciales realizadas con Irán y otros actores a finales de marzo.