Un conductor de Uber Eats de 28 años en Chicago fue fatalmente atropellado por su propia furgoneta durante un robo de vehículo tras completar una entrega. La policía detuvo a Montoya Perry, de 33 años, en relación con el incidente. El suceso ocurrió fuera del Hospital Loretto a primera hora del 23 de febrero.
Daniel Figueroa, un hombre de 28 años que trabajaba en dos empleos para mantener a su familia, acababa de completar una entrega de Uber Eats en el Hospital Loretto de Chicago cuando le robaron su furgoneta. Alrededor de las 2 de la mañana del 23 de febrero, las cámaras de vigilancia captaron a Figueroa saliendo del hospital y encontrándose con tres personas —dos hombres y una mujer— que se llevaban su vehículo. Al intentar intervenir, fue arrastrado por la furgoneta durante media cuadra antes de que esta acelerara y se alejara a toda velocidad. El médico que había pedido la comida descubrió a Figueroa tendido en la calle y alertó a las autoridades. Figueroa fue trasladado a otro hospital, donde fue declarado muerto. La policía indicó que fue «fatalmente atropellado por [su] vehículo mientras el delincuente huía». No se ha divulgado ninguna causa oficial de muerte más allá de esto. El 26 de febrero, el Departamento de Policía de Chicago anunció la detención de Montoya Perry, de 33 años, quien enfrenta cargos por asesinato y robo de vehículo con uso de fuerza. Perry permanece bajo custodia sin fianza a la espera de una comparecencia judicial el 18 de marzo. No se han revelado detalles sobre los otros dos sospechosos, y no se han realizado más arrestos. La novia de Figueroa, Sandra Guerrero, declaró al afiliado local de ABC, WLS, que él había trabajado un turno en Amazon el domingo antes de comenzar su empleo nocturno de Uber Eats. Describió cómo Figueroa proveía para ella y su hijo pequeño, a quien trataba como propio. El incidente ha puesto de relieve los riesgos que enfrentan los trabajadores de reparto en la ciudad.