Dos días después del anuncio inicial de aplazamiento, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado con retrasar aún más su reunión con Xi Jinping a menos que China envíe buques para asegurar el estrecho de Ormuz en medio de la tercera semana de la guerra entre Estados Unidos e Irán. La medida pone de relieve los riesgos para la seguridad energética de China y la estabilidad regional.
Como se informó inicialmente el 17 de marzo, Trump anunció un aplazamiento de su visita a Pekín -prevista inicialmente del 31 de marzo al 2 de abril- de cinco o seis semanas para centrarse en la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Ahora, en su tercera semana, la guerra ha llevado a Washington a confirmar un aplazamiento de un mes de la cumbre Trump-Xi. Un artículo de opinión del South China Morning Post subraya el dilema estratégico para Pekín, ya que las acciones estadounidenses amenazan las importaciones energéticas de China a través de puntos de estrangulamiento como el estrecho de Ormuz, exponen vulnerabilidades y aumentan los riesgos de proliferación nuclear en la vecindad con actores como Corea del Norte y otros. La última amenaza de Trump supone un cambio con respecto a anteriores negaciones de vinculación con la ayuda china en la seguridad de Ormuz. Palabras clave: Marco Rubio, Rusia, Ali Jamenei, Oriente Próximo, Israel, Kim Jong-un, Donald Trump, Corea del Norte, España, China, Benjamin Netanyahu, Francia, OTAN, Pekín, Irán.