La adopción de bombas de calor en Estados Unidos se está acelerando, con ventas que superaron a las de las calderas de combustibles fósiles en el primer trimestre del año. Un nuevo informe destaca un crecimiento constante durante los últimos 15 años y una fuerte aceptación en las nuevas viviendas.
Según la Building Decarbonization Coalition, los envíos de bombas de calor se duplicaron en los últimos 15 años. En el primer trimestre, superaron a los envíos de calderas de combustibles fósiles en un 32 por ciento y estuvieron cerca de igualar a los de unidades de aire acondicionado.
En 2024, las bombas de calor se instalaron en el 46 por ciento de las nuevas viviendas, casi igualando la cuota del 47 por ciento de las calderas de aire forzado. Tres cuartas partes de los nuevos apartamentos utilizan ahora calefacción eléctrica, y los constructores optan cada vez más por las bombas de calor debido a su eficiencia.
Kevin Carbonnier, director asociado de análisis de la coalición, afirmó que todas las tendencias apuntan hacia una mayor adopción. Señaló que las bombas de calor ofrecen confort y eficiencia superiores a las calderas, además de proporcionar refrigeración en verano.
Kristin George Bagdanov, directora asociada de investigación de la coalición, indicó que la construcción eléctrica se está convirtiendo en una práctica estándar en los nuevos edificios debido a sus menores costes y mayor rendimiento.