Un segundo potente terremoto sacudió Venezuela recientemente, causando daños significativos en edificios de Caracas debido al corto intervalo entre sismos y a las variaciones en las condiciones del suelo.
Verónica Cañas tomó a su hijo de 6 años y huyó de su apartamento en Caracas mientras las paredes se agrietaban y la fachada se desmoronaba. En Altamira, Eduardo Burger observó cómo un edificio se balanceaba mientras otro colapsaba.
El daño varió debido al breve intervalo entre los dos sismos y a las diferencias en los tipos de suelo, según los expertos.
Algunas estructuras permanecieron en pie mientras otras fallaron bajo el estrés repetido.