La vicepresidenta Sara Duterte afirmó que no apoyará los esfuerzos para derrocar al presidente Ferdinand Marcos Jr., rechazando los rumores sobre planes de desestabilización.
En la ciudad de Davao el 12 de junio, Duterte declaró que ella es la sucesora constitucional y que prestó juramento para defender la Constitución. “No está en mis manos llevar a cabo ningún medio extraconstitucional para derrocar a la actual administración, y tampoco es algo que yo quiera”, señaló.
Enfatizó que no desea arrebatarle el cargo a Marcos y quiere que el público vea “hasta el final lo desvergonzado que es BBM”. También criticó la corrupción gubernamental que roba la libertad y la dignidad de las personas.
Malacañang respondió a través de la subsecretaria de Comunicaciones Presidenciales, Claire Castro, quien afirmó que Duterte siempre ha querido destituir a Marcos, basándose en su discurso del 19 de julio de 2025. El juicio político contra Duterte está programado para comenzar el 6 de julio.