La Casa Blanca ha informado al Servicio Secreto que la exrepresentante Marjorie Taylor Greene podría haber alertado a manifestantes izquierdistas sobre la ubicación del presidente Donald Trump durante una cena el otoño pasado. El incidente ocurrió en Joe's Seafood en Washington, D.C., donde Trump cenó con el vicepresidente JD Vance y miembros del gabinete. Greene niega vehementemente las acusaciones, llamándolas una mentira peligrosa.
En septiembre, el presidente Donald Trump visitó Joe's Seafood en Washington, D.C., un restaurante recomendado por la exrepresentante de Georgia Marjorie Taylor Greene. La cena, a la que asistieron el vicepresidente JD Vance y varios miembros prominentes del gabinete, buscaba demostrar el progreso de la ciudad tras el despliegue de la Guardia Nacional por parte de la administración Trump para combatir el crimen. La velada se convirtió en caos cuando manifestantes del grupo antiguerra CODEPINK confrontaron a Trump, gritando eslóganes como '¡Liberen DC! ¡Liberen Palestina! ¡Trump es el Hitler de nuestro tiempo!' El grupo, compuesto principalmente por mujeres y presuntamente vinculado al gobierno chino, interrumpió la comida y provocó una fuerte reacción de Trump, quien luego exigió una investigación sobre CODEPINK y pidió el encarcelamiento de los manifestantes. Según dos fuentes del equipo de Trump, la Casa Blanca notificó al Servicio Secreto que Greene podría haber alertado a los manifestantes sobre el paradero del presidente. Los informes indican que Greene contactó repetidamente al personal de la Casa Blanca ese día para confirmar los planes de Trump, pese a afirmar que solo recomendó el restaurante sin conocer el horario exacto. Como habitual de Joe's Seafood, su ausencia esa noche del 9 de septiembre resultó inusual para los asistentes de Trump. Greene rechazó rotundamente las acusaciones, declarando a Axios: 'una mentira absoluta, una mentira peligrosa. Nunca haría eso'. Enfatizó que solo el restaurante y los asistentes de Trump conocían la reserva y cuestionó la preparación del Servicio Secreto: 'La historia que deberían escribir es por qué el Servicio Secreto no registró el restaurante'. No está claro si el Servicio Secreto la está investigando, ya que Greene se negó a comentar cualquier contacto. Las acusaciones resaltan las tensiones crecientes entre Trump y Greene, antiguos aliados, sobre la política exterior en su segundo mandato. Greene ha criticado a Trump por abandonar su agenda 'America First' y se opuso al One Big Beautiful Bill. Su amistad documentada con la cofundadora de CODEPINK, Medea Benjamin, quien elogió a Greene el año pasado por oponerse a los ataques de Trump contra instalaciones nucleares iraníes, añade contexto a la ruptura. Greene dejó recientemente el cargo, pero la disputa persiste.