El Departamento de Justicia del presidente Donald Trump enfrenta una semana turbulenta marcada por investigaciones contra adversarios políticos y frustraciones internas. La fiscal general Pam Bondi está bajo escrutinio mientras Trump impulsa persecuciones agresivas contra sus críticos. Renuncias e investigaciones destacan tensiones crecientes dentro de la administración.
El Departamento de Justicia bajo el presidente Donald Trump ha atravesado un período particularmente caótico, con múltiples investigaciones dirigidas a adversarios percibidos que han provocado renuncias entre fiscales federales de alto rango y descontento generalizado dentro del departamento, según reportes recientes de varios medios de comunicación confiables y fuentes internas cercanas al gobierno de Estados Unidos. Informes surgieron de que fiscales federales están investigando al presidente de la Reserva Federal, Jay Powell, sobre su testimonio relacionado con los costos de renovación de la Fed, aunque fuentes sugieren que el verdadero motivo proviene de la insatisfacción de Trump con las políticas de tasas de interés. La Casa Blanca intentó distanciarse de la pesquisa, atribuyéndola a la fiscal federal de Estados Unidos Jeanine Pirro actuando de manera independiente, a pesar de la presión prolongada de Trump sobre Powell. Por separado, cinco legisladores demócratas enfrentan escrutinio por un video que publicaron el año pasado, alentando a las tropas a desobedecer órdenes ilegales, un clip que Trump calificó de seditious. El Pentágono también ha estado presionando al senador Mark Kelly durante meses. En otro caso, fiscales del DOJ renunciaron en medio de demandas para investigar a la viuda de Renee Good, muerta por ICE en Minneapolis, en lugar del incidente en sí. Un artículo del Wall Street Journal reveló la creciente frustración de Trump con la fiscal general Pam Bondi, describiendo una campaña intensa para obligar al departamento a perseguir a sus enemigos de forma más agresiva. Durante una reciente sesión fotográfica en la Casa Blanca con fiscales federales, Trump supuestamente los reprendió por ser débiles y no avanzar lo suficientemente rápido para procesar a sus objetivos favoritos. La historia de choques de Trump con fiscales generales que no se alinean con sus directivas sugiere que Bondi podría enfrentar desafíos continuos para mantener su puesto. Estos desarrollos subrayan un patrón de uso del DOJ para promover agendas personales y políticas, lo que genera preocupaciones sobre la independencia institucional.