Una reseña de Wired destaca el iGarden M1 Pro Max 100 como un robot de limpieza de piscinas deportivo con gran autonomía de batería y detección efectiva de desechos. Presentado en CES 2026, evoluciona de la serie K anterior con funciones mejoradas. A 1.599 dólares, ofrece una buena relación calidad-precio en comparación con su predecesor.
El iGarden M1 Pro Max 100 destaca en un mercado de robots de limpieza de piscinas uniformes con su diseño inspirado en el automovilismo, descrito por Wired como un «coche deportivo para tu piscina». Presentado en CES 2026, la serie M1 actualiza la serie K al añadir un componente central abultado que amplía la cesta de desechos a 4,5 litros desde 4 litros. Disponible en rojo de camión de bomberos o negro, el dispositivo de 11,3 kg cuenta con orugas ocultas y ruedas empotradas para un perfil más elegante. Su batería de 12.500 mAh proporciona hasta 10 horas en modo solo suelo y unas siete horas en cobertura completa, suficiente para piscinas de hasta 118 m², según las especificaciones de iGarden confirmadas en pruebas en una piscina enterrada en forma de L de 43,4 m² con superficie PebbleTec. Dos cámaras 4K frontales escanean en busca de desechos, permitiendo al robot redirigirse a zonas problemáticas y lograr un 95 % de limpieza en dos horas, y limpieza completa en la tercera hora con desechos orgánicos y sintéticos. La configuración implica una carga de 5,5 horas y una configuración básica de la app mediante Bluetooth o Wi-Fi de 2,4 GHz, aunque la app carece de registros de limpieza. Los controles integrados son complejos y usan pictogramas para modos como solo suelo, pared/línea de agua, cobertura completa (incluyendo repisas y escalones), velocidad turbo y temporizador de IA para repeticiones de 24, 48 o 72 horas. Entre las desventajas figuran la recuperación manual con pértiga, una escotilla pequeña que complica la limpieza de la cesta y un panel de control propenso a errores del usuario si se pasa por alto el botón de encendido. A 1.599 dólares —una reducción de 1.000 dólares respecto al K Pro 150—, se alinea con los principales competidores, lo que lo convierte en una opción sólida pese a las pequeñas molestias en la limpieza.