Nuevas escuchas telefónicas secretas se han convertido en una prueba crucial en el juicio por el asesinato en la mezquita de Örebro. Las grabaciones también revelan que detalles confidenciales de la investigación se filtraron a los sospechosos desde el principio. El fiscal Mats Ihlbom reconoce que es posible que la información se haya filtrado.
Durante el juicio en curso por el asesinato en la mezquita de Örebro, la fiscalía ha presentado nuevas pruebas. Consisten en escuchas ambientales secretas procedentes de una investigación paralela, para la cual la policía tenía autorización para vigilar un apartamento. Las grabaciones, recibidas con posterioridad, han resultado ser fundamentales. Captan conversaciones entre miembros de bandas que confirman las acciones de los sospechosos, pero también exponen una filtración de detalles confidenciales de la investigación a los sospechosos en las primeras fases del proceso. El fiscal Mats Ihlbom declaró: “Es posible que se haya filtrado información que no hemos podido controlar”. Las pruebas refuerzan el caso de la fiscalía al tiempo que plantean interrogantes sobre la seguridad de la investigación.