Logan Kruckenberg Anderson, de 21 años, fue condenado a cadena perpetua, con posibilidad de excarcelación a los 45 años, por disparar mortalmente a su hija recién nacida en 2021. El caso continúa ya que su defensa presentó una moción posterior a la sentencia. Los fiscales describieron el acto como un intento de borrar un problema.
Logan Kruckenberg Anderson tenía 16 años en enero de 2021 cuando su novia, que entonces tenía 14, dio a luz a una niña llamada Harper en una bañera. La pareja había ocultado el embarazo. Días más tarde, después de que el padre de la novia llamara al 911 al no ver al bebé, la policía interrogó a los adolescentes, que inicialmente afirmaron que habían intentado organizar la adopción a través de Snapchat. Anderson confesó más tarde que metió a la recién nacida desnuda en una mochila, la llevó al bosque y la cubrió con nieve con la intención de que muriera expuesta. Al oír gritos cuando se marchaba, regresó y le disparó dos veces en la cabeza con una pistola desde su vehículo. Fue condenado el 5 de noviembre de 2025 por homicidio doloso en primer grado y por ocultar un cadáver. El lunes anterior al 17 de marzo de 2026, el tribunal del condado de Dane lo condenó a cadena perpetua con posibilidad de libertad supervisada después de 45 años por homicidio, más cuatro años de prisión y tres años de supervisión ampliada por ocultar el cadáver, que se cumplirían simultáneamente, acreditando 1.891 días cumplidos. Fue puesto en prisión preventiva bajo la custodia del sheriff del condado de Green y se ordenó que no mantuviera contacto con la madre. La defensa presentó una moción de desestimación, dando a los fiscales 120 días para responder, sin fecha de audiencia fijada. La fiscal Adrienne Blais declaró ante el tribunal: "Se trata de una persona que fantasea con jugar a las casitas. Se trata de una persona empeñada en borrar un problema, porque eso era lo que Harper era para él. Un problema que le jodía la vida, así que se deshizo de ella, así que intentó hacerla desaparecer".