Una mujer de 55 años de Nueva York ha sido arrestada y acusada de asesinato por la muerte de su hija recién nacida, encontrada en una bolsa de basura hace más de 30 años. Denise Reischman Merker confesó el crimen durante un interrogatorio policial. El caso se resolvió utilizando técnicas de genealogía genética.
En septiembre de 1993, trabajadores de mantenimiento descubrieron a una bebé niña muerta dentro de una bolsa de basura al lado de una intersección en Calverton, Nueva York, ubicada en el este de Long Island. La infante, inicialmente conocida como Baby Jane Doe, permaneció sin identificar durante décadas hasta que los avances en el análisis de ADN proporcionaron un avance decisivo. nnEl 2 de febrero de 2026, las autoridades arrestaron a Denise Reischman Merker, de 55 años en ese momento, y la acusaron de un cargo de asesinato. En el momento del incidente, Merker tenía 22 años. La policía la identificó como sospechosa mediante genealogía genética, que describieron como un factor significativo. La bebé estaba entre nueve infantes no identificados cuyos perfiles de ADN se agregaron a la base de datos del National Missing and Unidentified Persons Systems en 2025. nnDurante una entrevista tras su identificación, Merker confesó, diciendo: «Lo hice. Lo hice todo». Explicó además: «Puse la toalla de papel en la boca del bebé porque lloraba». No se han hecho públicos detalles adicionales sobre la causa exacta de la muerte del bebé. nnMerker se declaró no culpable en su comparecencia inicial y fue enviada sin fianza a la cárcel del condado de Suffolk en Riverhead, Nueva York. Su próxima comparecencia en corte está programada para el 2 de marzo de 2026.