El presidente chino, Xi Jinping, y el presidente estadounidense, Donald Trump, se reunieron en Pekín la semana pasada y acordaron construir una relación bilateral constructiva y estratégicamente estable. Se espera que la cumbre guíe las relaciones entre las dos economías más grandes del mundo durante los próximos tres años y más allá.
Durante la reunión, ambos líderes mantuvieron conversaciones exhaustivas sobre cuestiones económicas y comerciales. Lograron resultados positivos, incluidos planes para establecer consejos de comercio e inversión. El Ministerio de Comercio de China señaló que las consultas recientes produjeron resultados concretos. El jefe ejecutivo de Hong Kong, John Lee Ka-chiu, señaló que el consenso inyecta más certidumbre y estabilidad a los lazos económicos entre China y Estados Unidos, así como a la economía global. Los observadores indicaron que la cumbre podría ayudar a estabilizar las cadenas de suministro mundiales. Se espera que Xi realice una visita de Estado a Estados Unidos este otoño.