El presidente chino, Xi Jinping, y el presidente estadounidense, Donald Trump, acordaron una nueva visión para construir una relación bilateral constructiva de estabilidad estratégica durante sus conversaciones en Pekín este jueves.
Las conversaciones tuvieron lugar en el Gran Palacio del Pueblo, con Trump realizando una visita de Estado de tres días a China, la primera de este tipo en nueve años. Xi describió la relación como una de estabilidad positiva, con la cooperación como eje principal, competencia moderada, diferencias manejables y promesas duraderas de paz. Trump afirmó que trabajaría con Xi para fortalecer la comunicación y la cooperación, y hacer que las relaciones bilaterales sean mejores que nunca. Los líderes discutieron la cooperación económica, el comercio, el fentanilo, Taiwán, Irán, Ucrania y Corea del Norte. Xi subrayó que Taiwán era el tema más importante y advirtió sobre posibles conflictos si no se gestiona adecuadamente. Trump invitó a Xi y a la primera dama, Peng Liyuan, a visitar la Casa Blanca el 24 de septiembre. Xi ofreció una ceremonia de bienvenida para Trump que contó con una banda militar y una salva de 21 cañonazos. Posteriormente, ambos visitaron el Templo del Cielo. Trump calificó el día de fantástico y elogió a Xi como un gran líder.