Enfermedad
Gabriella Eser, de 11 años y vecina de Södertälje, sufrió una grave sepsis por infección meningocócica a los cuatro años, lo que resultó en la amputación de ambas piernas inferiores. A pesar de una estancia crítica en el hospital y una extensa rehabilitación, ahora mira al futuro con optimismo y sueña con los Paralímpicos. Su historia pone de relieve los riesgos de esta infección rara pero peligrosa.