Los inversores surcoreanos trasladaron más de 160 billones de wones (110.000 millones de dólares) de exchanges locales de cripto a plataformas extranjeras el año pasado, impulsados por regulaciones domésticas restrictivas. Un informe conjunto de Coingecko y Tiger Research destacó esta salida, atribuyéndola a retrasos en marcos regulatorios cripto más amplios. Los funcionarios reconocieron la necesidad de reglas actualizadas, pero desacuerdos sobre stablecoins frenaron el progreso.
En 2025, Corea del Sur, uno de los mercados de activos digitales más vibrantes de Asia, vio una significativa fuga de capitales de su sector de criptomonedas. Según un informe conjunto de Coingecko y Tiger Research publicado el viernes, los inversores transfirieron más de 160 billones de wones —equivalentes a 110.000 millones de dólares— a exchanges extranjeros. Este movimiento se originó en regulaciones locales estrictas que limitaban las plataformas domésticas al comercio al contado, mientras que los recintos extranjeros ofrecían productos avanzados como derivados con apalancamiento.
El panorama regulatorio evolucionó lentamente. La Ley de Protección de Usuarios de Activos Virtuales entró en vigor en 2024, centrándose en salvaguardas para usuarios pero dejando lagunas en la estructura del mercado, como prohibiciones de derivados para traders minoristas. En diciembre, la esperada Ley Básica de Activos Digitales (DABA), destinada a supervisar de manera integral el comercio e issuancia de cripto, sufrió retrasos debido a disputas regulatorias sobre la supervisión de stablecoins.
Los participantes del mercado expresaron preocupaciones sobre la competitividad de los exchanges centralizados (CEX) de Corea del Sur. Como informó la agencia de noticias coreana Aju Press en noviembre, «El número de inversores surcoreanos con grandes sumas en cuentas de exchanges de criptomonedas extranjeros se ha más que duplicado en un año, reflejando tanto la resurgencia del mercado global como la creciente frustración con el entorno de trading restrictivo de Corea del Sur».
A pesar del estancamiento en el crecimiento doméstico, las criptomonedas siguen siendo una inversión clave en el país, con alrededor de 10 millones de inversores. Plataformas como Upbit y Bithumb reportaron ingresos en billones de wones, pero los usuarios optaron cada vez más por opciones internacionales como Binance y Bybit para acceder a oportunidades diversas. El informe señaló: «Los CEX domésticos enfrentan regulaciones estrictas que los limitan al trading al contado, mientras que los CEX extranjeros llenan este vacío con productos más complejos, incluidos derivados con apalancamiento».
Esta tendencia subraya la urgencia para que las autoridades surcoreanas cierren la brecha regulatoria, ya que los funcionarios han señalado intenciones de expandir las reglas cripto en medio del creciente protagonismo del sector.