El directorio de la ANFP decidió este 30 de diciembre ratificar por unanimidad el descenso de Unión Española y Deportes Iquique a la Primera B para la temporada 2026, desestimando su apelación basada en un artículo reglamentario antiguo. Los clubes argumentaban una interpretación que les permitiría quedarse en Primera División mediante promedios, pero el ente rector enfatizó que las bases del campeonato fueron aprobadas por todos, incluidos ellos mismos. La disputa podría continuar en los tribunales chilenos.
El directorio de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), presidido por Pablo Milad, se reunió este martes 30 de diciembre de 2025 en Quilín para analizar el reclamo presentado por Unión Española y Deportes Iquique. Ambos clubes terminaron con la menor cantidad de puntos en la tabla anual de la Primera División 2025, lo que según el Artículo 88 de las Bases del Campeonato los condena al descenso a la Primera B.
Los hispanos y los Dragones Celestes apelaron invocando el antiguo Artículo 90 del Reglamento de la ANFP, que preveía un sistema de descenso por promedios de las últimas tres temporadas. Sin embargo, la ANFP aclaró en un comunicado que este apartado "fue aplicado solo en la temporada 2005 y ha quedado tácitamente derogado por modificaciones estatutarias posteriores (2012 y 2022)", que fijaron un máximo de 16 equipos en Primera División, incompatible con la estructura anterior de 20 clubes.
"La decisión, tomada por unanimidad, ratifica la plena vigencia y aplicabilidad de las Bases del Campeonato de Primera División 2025", sostuvo el organismo. Además, enfatizó que las bases fueron aprobadas por el Consejo de Presidentes antes del inicio de la competencia, con el voto favorable de Unión Española y Deportes Iquique. El reclamo se considera improcedente, ya que los clubes compitieron bajo esas reglas durante toda la temporada, y impugnarlas después contradice la buena fe y la certeza jurídica.
Clubes como Deportes Limache y La Serena, que ascenderían en su lugar, criticaron duramente la apelación. "Está fuera de todo contexto, de todo lugar. Ellos firmaron y aprobaron las bases. Perdieron la categoría en cancha", declaró César Villegas, propietario de Limache.
Jorge Segovia, dueño de Unión Española, anticipó que si la ANFP cierra la puerta, recurrirán a los tribunales de justicia chilenos, no al TAS. La batalla también involucra implicancias financieras: los clubes buscan mantener los ingresos de Primera División incluso en la B, dada la brusca caída económica que implica el descenso.