Un grupo armado irrumpió en el hotel Diamante K, propiedad del actor y empresario Roberto Palazuelos en Tulum, Quintana Roo, para someter a un empleado de seguridad e intentar obtener las llaves del lugar. Aunque no lograron su objetivo, las autoridades los rastrearon y detuvieron a tres hombres y una mujer acusados de robo en grado de tentativa y lesiones. Palazuelos felicitó a las fuerzas del orden por la captura.
El incidente ocurrió recientemente en el hotel Diamante K, ubicado dentro del Parque Nacional de Tulum, una zona protegida donde Palazuelos no puede expandir construcciones para preservar la naturaleza. Según la Fiscalía, los intrusos sometieron al guardia de seguridad pero huyeron sin éxito al no conseguir las llaves. Posteriormente, fueron detenidos, y Palazuelos expresó su agradecimiento a las autoridades vía X: felicitó por la acción rápida contra los delincuentes.
Este no es el primer problema para el establecimiento, fundado por Palazuelos en la década de 1990 cuando Tulum aún no era un destino turístico consolidado. El actor compró la propiedad con un crédito y ayudó a popularizar la zona, que entonces pertenecía territorialmente a Cozumel y carecía de infraestructura adecuada. "Yo llegué a un Tulum hace 30 años. No estaba la carretera que está ahorita, era una chiquitita que, cuando tú la visitabas y venía un coche del otro lado, hasta tenías que abrirte porque parecía que iba a pegar el retrovisor", relató Palazuelos en el podcast Entre Creadores.
El hotel, de estilo boutique con cabañas y bungalows, es el más económico de sus propiedades, con precios desde 77 USD por noche para una cabaña básica en febrero de 2026. Enfocado en un concepto de aldea maya, incluye bahías privadas, estatuas de dioses mayas, un jardín de yoga y obras inspiradas en Salvador Dalí. "El concepto es de una aldea maya, tenemos bahías aquí dentro, hay una habitación donde se respetaron piedras originales de la zona (...). Nunca pensé en destruir todo esto y poner concreto, siempre he dicho que la obra arquitectónica más bonita es la naturaleza porque es la obra de Dios", explicó en una entrevista para Badabun.
En noviembre de 2025, la Profeco cerró temporalmente el hotel por irregularidades menores, como la falta de mililitros en el menú de bebidas y sobres de propina dejados por camaristas. "Hubo un operativo dentro del Parque Nacional de Tulum, pero al mío lo único que le encontraron de anomalía fue que no tenía los mililitros en el menú de bebidas y que las camaristas dejaban sobres de propina, no sabíamos que estaba prohibido", dijo Palazuelos en una transmisión con Gustavo Adolfo Infante.
Además, el hotel ha enfrentado desafíos legales históricos, como un intento de expropiación durante el sexenio de Felipe Calderón en 2012, cuando decretos delimitaron el parque nacional. Palazuelos estudió Derecho en el Tecnológico de Monterrey para defender la propiedad, ganando juicios de amparo tras seis años de batalla. "Tuve un juicio contra Felipe Calderón, que me quiso quitar un hotel (...). Me quiso expropiar un hotel en Tulum por una causalidad de propiedad pública", relató en Atypical Te Ve. Hoy, es el único propietario privado en el Parque del Jaguar.