Una batalla campal entre vendedores de churros y licuados interrumpió la tranquilidad de la playa de Mar Azul, en la Costa Atlántica argentina, durante la temporada de verano. El incidente, grabado en video y viralizado en redes sociales, involucró golpes y patadas frente a turistas y familias con niños, quienes huyeron para evitar lesiones. No se reportaron heridos graves ni detenciones, pero expuso la falta de controles en la zona.
La playa de Mar Azul, conocida por su ambiente familiar y tranquilo, vivió un episodio de violencia inusitada el 11 de enero de 2026, cuando vendedores ambulantes de churros y licuados entraron en un enfrentamiento físico. Según videos difundidos en redes sociales, la pelea ocurrió a plena luz del día sobre la arena, con golpes de puño, patadas y hasta canastazos, sorprendiendo a decenas de veraneantes que descansaban en el lugar.
El conflicto surgió en un contexto de baja afluencia turística y caída en las ventas durante la temporada de verano, lo que intensificó la competencia por los sectores de playa con mayor público. Fuentes locales indicaron que los vendedores disputaban el control de áreas clave para asegurar ingresos en medio de un panorama económico difícil. Familias con niños se vieron obligadas a alejarse rápidamente, generando momentos de pánico temporal.
El video del altercado se viralizó rápidamente, sumando reproducciones y comentarios que cuestionan la ausencia de presencia policial o municipal en el balneario. Usuarios en redes sociales destacaron la falta de controles estatales en un destino promocionado como seguro y familiar. Hasta el momento, no trascendieron reportes de intervenciones policiales posteriores ni heridos de gravedad.
Este incidente reavivó debates sobre la regulación del comercio ambulante en zonas turísticas durante la temporada alta, subrayando la necesidad de mayor prevención para evitar que disputas comerciales escalen a violencia pública. Mar Azul busca recuperar su imagen de sosiego, aunque el episodio dejó una marca incómoda en el verano.