Un experto de PCMag que probó Linux Mint en una unidad USB en vivo lo encontró superior a Windows 11 en varias áreas, como costo, rendimiento y privacidad. Aunque reconoce algunas limitaciones, el autor lo recomienda para usuarios que buscan una alternativa gratuita y de código abierto. El artículo detalla beneficios como necesidades mínimas de hardware e interfaz sin desorden.
Michael Muchmore, un probador de software veterano en PCMag, exploró Linux Mint como alternativa a Windows 11 tras un año de actualizaciones decepcionantes de Microsoft. Instaló la popular distribución Linux en una unidad USB en vivo para pruebas sin riesgos, destacando que su interfaz similar a Windows facilita la transición para los usuarios. El primer beneficio es el precio: Linux Mint es completamente gratuito para descargar, sin costos de licencia, a diferencia de la edición Home de Windows 11 por 139 dólares o la Pro por 199 dólares en compras independientes. Los requisitos del sistema son mínimos, funciona en sistemas AMD o Intel de 64 bits con solo 2 GB de RAM y un instalador de 3 GB, mucho más ligero que Windows 11 o macOS Tahoe. Esta eficiencia permite que Mint funcione mejor en hardware antiguo gracias a menos procesos en segundo plano como la telemetría. Muchmore elogia la interfaz más limpia, con paneles simples que evitan el menú Inicio desordenado de Windows 11, que incluye barras laterales, grupos de apps y recomendaciones. La app Files soporta búsqueda con expresiones regulares, y los atajos de teclado coinciden con Windows, como la tecla Windows que abre el menú principal. La personalización destaca con tres sabores distintos —Cinnamon, MATE y Xfce—, que ofrecen entornos de escritorio variados, más drásticos que las diferencias entre Home y Pro de Windows. El soporte USB en vivo está disponible para todos los usuarios, no solo empresas como en Windows, aunque las sesiones predeterminadas pierden configuraciones a menos que se agregue una partición persistente. Linux Mint carece de IA integrada como Copilot, lo que atrae a quienes evitan asistentes a nivel de SO, aunque sigue siendo posible acceder a herramientas web como ChatGPT. La privacidad se mejora con telemetría mínima; los datos solo se envían mediante la herramienta voluntaria System Reports Tool, a diferencia de la recolección persistente de Windows. Los inconvenientes incluyen incompatibilidad con software principal como Adobe Creative Cloud y apps de escritorio de Microsoft 365, controladores de hardware limitados, falta de integración con teléfono y uso ocasional de línea de comandos. Muchmore concluye que es ideal para trabajo basado en navegador o alternativas de código abierto, vale la pena probarlo para quienes no dependen de herramientas propietarias.