Un artículo destaca cómo cambiar a Linux transformó un PC antiguo lento en una máquina rápida. A diferencia de Windows 11, que ralentizó el hardware, Linux opera de manera más eficiente. El sistema operativo utiliza actualizaciones continuas para mantener la velocidad en dispositivos envejecidos durante años.
La experiencia detallada en un artículo reciente muestra cómo Linux insufla nueva vida al hardware obsoleto. El autor señala que Windows 11 hizo que su PC se ralentizara hasta volverse casi inutilizable. En contraste, instalar Linux mejoró inmediatamente el rendimiento, haciendo que la máquina funcionara sin problemas de nuevo. Los principales beneficios de Linux incluyen su menor uso de recursos en comparación con sistemas operativos más pesados. Esta eficiencia evita la degradación típica con el tiempo que afecta a muchos PC. Las actualizaciones continuas en las distribuciones de Linux garantizan mejoras continuas sin grandes reformas que puedan introducir hinchazón o problemas de compatibilidad. Como resultado, las computadoras antiguas permanecen viables mucho más tiempo con Linux, evitando convertirse en desechos electrónicos. El autor enfatiza que su PC no se ha ralentizado desde el cambio, subrayando el papel de Linux en extender la vida útil del hardware. Este enfoque promueve la sostenibilidad al maximizar la utilidad de los dispositivos existentes en lugar de reemplazos frecuentes. No se proporciona una línea temporal específica para el cambio, pero la cuenta publicada, fechada el 10 de enero de 2026, refleja beneficios continuos. Citas del título capturan el sentimiento: «Linux hizo que mi PC antiguo fuera rápido de nuevo, y no se ha ralentizado desde». La descripción añade: «Linux funciona más ligero con actualizaciones continuas, y mantiene los PC antiguos rápidos durante años en lugar de convertirse en desechos electrónicos».,confidence_comment`:null,