Las autoridades ambientales de Colombia hicieron un llamado a respetar la vida silvestre tras dos incidentes recientes: la caída de un nido de pigua en Buga y el maltrato a un perezoso en Riosucio, Chocó.
En Buga, las lluvias torrenciales provocaron la caída de un nido de pigua, dejando un polluelo expuesto en el suelo mientras sus padres observaban desde ramas cercanas. La comunidad reaccionó rápidamente y, con intervención de la CVC, devolvieron al ave a su hogar. Sin embargo, profesionales de la CVC advirtieron: “Si el animal no muestra signos de heridas y no está en peligro, lo más aconsejable es dejarlo en el lugar, ya que los padres suelen regresar durante la noche”. Recordaron que las personas no pueden reemplazar el rol de los progenitores en la crianza.
En Riosucio, Chocó, Codechocó denunció el maltrato a un perezoso de dos dedos encontrado amarrado a un tronco con uñas mutiladas junto al río Atrato. Dos personas fueron capturadas en flagrancia por la Policía y la Armada durante un operativo fluvial. El animal, clave en los bosques tropicales, está bajo custodia de Corpourabá para atención veterinaria y rehabilitación.
Arnold Alexander Rincón López, director de Codechocó, enfatizó que “la conservación de la biodiversidad es responsabilidad de todos” y urgió denunciar la tenencia ilegal de fauna silvestre. Los infractores enfrentan multas de hasta 5.000 SMLV y penas de prisión de hasta 10 años.
Estos casos resaltan la necesidad de no intervenir innecesariamente en la naturaleza y combatir la violencia contra la fauna.