Antes de conseguir su icónico papel como Rose Nylund, Betty White fue inicialmente considerada para el personaje de Blanche Devereaux en la clásica sitcom Las chicas de oro. Los productores habían planeado contratarla como la coqueta bella del sur, mientras instaban a Rue McClanahan a audicionar para Rose en su lugar. Este casi intercambio destaca lo delicada que era en realidad la química legendaria del elenco del programa.
Las chicas de oro, que se estrenó en NBC y más tarde encontró nueva vida en Hulu, debe gran parte de su atractivo perdurable al emparejamiento perfecto de sus cuatro protagonistas: Bea Arthur como Dorothy Zbornak, Betty White como Rose Nylund, Rue McClanahan como Blanche Devereaux y Estelle Getty como Sophia Petrillo. Sin embargo, como se reveló en una entrevista de Entertainment Weekly de 2005, el proceso de casting casi trastocó esta dinámica. McClanahan, atraída por Blanche al leer el guion piloto, compartió su entusiasmo con su agente. «Antes de empezar a leerlo, dije: 'Ohhh, esto es un éxito'. Llamé a mi agente y le dije que era perfecta para el papel de Blanche, a lo que ella respondió: 'Te quieren para Rose. Quieren a Betty White para Blanche'». Esta revelación subraya la visión inicial de los productores, que habría colocado el encanto sano de White en el papel de la más mundana Blanche. La propia White elogió la calidad del guion en la misma entrevista, llamándolo «el mejor guion que había leído, tal vez, en la vida». Notó la rareza del material fuerte en medio de un mar de malos: «Te envían tantos guiones malos en este negocio, tantos perros. Y no debería usar ese término porque amo a los perros». En última instancia, la decisión de intercambiar roles preservó el ritmo cómico único del programa, con la inocencia ingenua y arraigada en St. Olaf de Rose convirtiéndose en sinónimo de la personalidad de White. Un resultado diferente podría haber remodelado no solo Las chicas de oro, sino también el modelo de comedias de elenco lideradas por mujeres que le siguieron. La química del elenco resultó irremplazable, consolidando su estatus como iconos de la televisión.