El expresidente Jair Bolsonaro, preso en Brasilia, anunció el viernes (5 de diciembre) que su hijo, el senador Flávio Bolsonaro, será el candidato del bolsonarismo a la Presidencia en 2026. La decisión busca continuar el proyecto político familiar y podría impulsar agendas como la amnistía para los condenados por los actos del 8 de enero. Las reacciones van desde el apoyo familiar hasta las críticas del centrão por priorizar la supervivencia familiar sobre un frente de derecha más amplio.
Jair Bolsonaro, que cumple una condena de 27 años y tres meses en la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia por liderar un intento de golpe tras las elecciones de 2022, confirmó a aliados y a su hijo la elección de Flávio como sucesor en la carrera presidencial de 2026. Flávio, en un mensaje en redes sociales, afirmó que recibe la indicación con “gran responsabilidad” y destacó a su padre como “la mayor liderazgo político y moral en Brasil”, prometiendo continuidad al “proyecto de nación”.
La decisión marca la primera vez que Bolsonaro declara abiertamente lanzar a un familiar al Palacio do Planalto mientras está preso. En el PL, evaluaciones internas ven al senador fortaleciendo la posición del partido con viajes por todo el país y alianzas, incluyendo gobernadores como Tarcísio de Freitas (Republicanos-SP) y Cláudio Castro (PL-RJ). Nikolas Ferreira (PL-MG) interpretó la elección como un gesto de “pacificación nacional” y oportunidad para avanzar en la amnistía para los simpatizantes arrestados tras los actos antidemocráticos del 8 de enero.
Las reacciones familiares fueron positivas: Michelle Bolsonaro publicó una bendición religiosa, deseando “sabiduría, fuerza y gracia” a Flávio, mientras que Eduardo Bolsonaro expresó “profunda admiración” y afirmó que su hermano enarbolará “la bandera de los ideales de nuestro padre”. Sin embargo, el centrão critica la movida como un aislamiento de Flávio, prediciendo que partidos como PP, União Brasil y Republicanos mantendrán sus propios proyectos, al ver una priorización de la familia sobre la unidad de la derecha contra Lula.
Ronaldo Caiado (União-GO) respetó la elección pero mantuvo su precandidatura, afirmando: “Sigo siendo precandidato a presidente y estoy convencido de que el próximo año sacaremos al PT del poder”. Una encuesta de AtlasIntel mostró a Flávio con 23,1% frente al 47,3% de Lula, indicando desafíos por delante.