La Galería del Rey en el Palacio de Buckingham alberga la exposición 'Queen Elizabeth II: Her Life in Style', que analiza la profunda implicación de la difunta monarca en su vestuario. Hamish Bowles, de Vogue, y Caroline de Guitaut presentaron prendas, bocetos y documentos inusuales. La muestra destaca cómo se comunicaba a través de su indumentaria a lo largo de las décadas.
La exposición en la Galería del Rey del Palacio de Buckingham exhibe la relación de toda la vida de la reina Isabel II con la moda. Incluye prendas, documentación inédita, correspondencia y bocetos de moda que revelan su papel activo en la confección de sus prendas. “La gran conclusión es que ella estaba profunda y totalmente involucrada en la producción de su ropa”, afirma Caroline de Guitaut, conservadora de las obras de arte del Rey. Se exponen numerosos vestidos de su diseñador predilecto, Norman Hartnell, incluido el icónico vestido de tul de seda amarillo 'Wattle Dress' de su gira real por Australia en 1954, adornado con motivos de flores de acacia blancas y amarillas en honor al país anfitrión. “Ella siempre quería que sus diseñadores incorporaran algo relativo al país anfitrión, y este es un ejemplo notable de ello”, explica Hamish Bowles, editor general global de Vogue. Otros puntos destacados abarcan su vida, desde los vestidos de algodón floreado que compartía con la princesa Margarita en su infancia, confeccionados con telas de Liberty London, hasta su vestido de coronación, que fue “recibido con entusiasmo” por el público de la posguerra. Recorrer las salas subraya su uso de la vestimenta para la comunicación no verbal. “Ese sentido de comunicación con el público era muy importante para ella incluso sin necesidad de hablar”, señala de Guitaut. “La ropa decía gran parte de lo que ella quería transmitir”.