Business Unity SA, Business Leadership SA y Business for South Africa emitieron una declaración conjunta el jueves condenando el visible declive de la ciudad de Johannesburgo debido a la corrupción y la mala administración.
Las organizaciones describieron la situación como una emergencia económica nacional, señalando que Johannesburgo representa aproximadamente el 16% del PIB de Sudáfrica. Destacaron que el ministro de Finanzas ha notificado a la ciudad debido a su presupuesto de ajuste sin fondos y su grave situación financiera, mientras que Eskom podría suspender el suministro eléctrico por impagos. El gasto de capital ha colapsado hasta llegar al 6% del presupuesto de la ciudad y el gasto en mantenimiento se sitúa en el 0,5% del valor de los activos. El Auditor General estima pérdidas anuales de aproximadamente 12.000 millones de rands debido a gastos no autorizados e irregulares. Los valores inmobiliarios han caído considerablemente. La declaración exigió a la actual administración que estabilice las finanzas de inmediato, a los partidos que se presentan a las elecciones locales de noviembre que proporcionen planes con sus respectivos costes, y al presidente y al gobierno nacional que utilicen sus facultades para llevar a cabo reformas. Los líderes empresariales ofrecieron apoyo estructurado bajo la condición de una gobernanza competente. Los grupos enfatizaron que mantienen su carácter apartidista pero que no permanecerán pasivos, comprometiéndose a realizar un seguimiento público de los compromisos de gobernanza y prestación de servicios.