Darryl Lamar Collins, de 55 años, fue sentenciado a cadena perpetua por el asesinato en primer grado de su novia, Fatima Johnson, en Los Ángeles. La condena se produce menos de un año después de su liberación de prisión por dos asesinatos previos cometidos en la década de los noventa. La sentencia pone de relieve las preocupaciones en torno a una reforma de 2017 a las leyes de libertad condicional para delincuentes juveniles en California.
El 22 de marzo de 2026, el fiscal del distrito del condado de Los Ángeles, Nathan J. Hochman, anunció que Darryl Lamar Collins, de 55 años, fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional tras haber sido declarado culpable de asesinato en primer grado en febrero. La víctima, Fatima Johnson, madre de seis hijos, abuela de ocho nietos y trabajadora de un hogar de ancianos, fue hallada muerta por sus hijas en su residencia del sur de Los Ángeles el 2 de julio de 2021, tras varios días desaparecida. Los fiscales determinaron que la causa de muerte fue asfixia por presión en el cuello y posible sofocación; sus muñecas y tobillos estaban atados con cordones de zapatos y cinta adhesiva, estaba amordazada con ropa interior y tenía la boca y la nariz cubiertas con cinta. Collins robó su teléfono móvil, joyas y un vehículo Lexus, los cuales empeñó y vendió para obtener dinero para drogas. Este asesinato ocurrió casi un año después de que Collins obtuviera la libertad condicional en 2020. En 1995, a los 24 años, cometió dos asesinatos al azar: el 17 de septiembre, secuestró y disparó a Derrick Reese, de 28 años, en un teléfono público, y 11 días después mató al cajero Thomas Weiss, de 44 años, en una cafetería de Englewood. Sentenciado inicialmente a 50 años, Collins salió en libertad condicional tras cumplir 25 años debido a una ley de California de 2017 que elevó de 23 a 25 años el límite de edad para la libertad condicional de delincuentes juveniles. El fiscal Hochman declaró: 'Darryl Collins arrebató tres vidas inocentes. La sentencia de hoy no es solo un castigo, también se trata de protegernos de este sociópata para asegurar que nunca vuelva a caminar en libertad'. Añadió que, sin el cambio en la ley, 'Collins habría estado tras las rejas en lugar de en la calle, con la posibilidad de arrebatar de manera brutal y sin sentido otra vida inocente'.