Joseph Ashley Garcia, de 44 años, fue sentenciado la semana pasada a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por asesinar a su padre prendiéndole fuego en 2022. El ataque ocurrió en Lompoc mientras la víctima sostenía a su perro en el regazo.
Garcia fue condenado en abril por asesinato en primer grado con un agravante de tortura, además de cargos por crueldad animal. Admitió haber vertido entre tres y cuatro onzas de aceite para antorchas sobre la cabeza de su padre, Joseph Michael Garcia, de 68 años, antes de encenderlo.
La víctima sufrió quemaduras en el 35 por ciento de su cuerpo y murió de un choque séptico 10 días después. Los fiscales describieron el caso como uno de los más perturbadores que han manejado.
Durante la lectura de la sentencia en el Tribunal Superior de Santa Maria, Garcia permaneció en silencio, salvo cuando habló con su abogado. El fiscal del distrito declaró que el veredicto envía un mensaje claro contra la crueldad extrema.