La oposición a los llamados al boicot del Mundial de la FIFA 2026 por las políticas del presidente de EE.UU. Donald Trump se ha intensificado, con el ministro de Deportes de Sudáfrica Gayton McKenzie calificando la idea de 'locura' en medio de una gira del trofeo que genera emoción entre los fans. La FIFA y las federaciones afirman planes de participación a pesar del debate.
Tras respaldos previos de figuras como el ex presidente de la FIFA Sepp Blatter y otros que citan políticas migratorias de EE.UU. e incidentes como el asesinato de Alex Pretti, los llamados al boicot del Mundial 2026 —coorganizado por EE.UU., Canadá y México— han encontrado una fuerte resistencia. El ministro sudafricano de Deportes, Artes y Cultura Gayton McKenzie desestimó la noción durante una rueda de prensa en el V&A Waterfront de Ciudad del Cabo el 1 de febrero de 2026, donde se exhibía el Trofeo del Mundial de la FIFA. 'Eso es la enfermedad de las vacas locas. Esa es mi opinión. ¿Entienden las repercusiones de un partido de la FIFA? Significa sanciones a jugadores. Seremos suspendidos y entonces quizás no veamos fútbol en nuestra generación. Eso es una locura', dijo McKenzie. La federación de fútbol de Alemania confirmó que su selección nacional participará según lo planeado. El presidente de la FIFA Gianni Infantino no muestra signos de alterar el calendario, a pesar de críticas pasadas. Obstáculos logísticos y precedentes como Qatar y Rusia hacen improbable un traslado o cancelación. La gira del trofeo, iniciada por el presidente Cyril Ramaphosa en los Union Buildings de Pretoria el 30 de enero, busca avivar la emoción en naciones clasificadas como Sudáfrica. Los fans en Ciudad del Cabo hicieron cola con entusiasmo, uno lo llamó una 'oportunidad única en la vida'. Mientras Sepp Blatter sigue abogando por un boicot por políticas migratorias, los expertos citan precedentes fallidos como los Juegos Olímpicos de Moscú de 1980. Las amenazas de Trump de mover sedes en medio de protestas añaden tensión, pero la FIFA prioriza la seguridad sin esperar cambios mayores. El torneo, del 11 de junio al 19 de julio en 16 ciudades con 48 equipos, resalta el atractivo global del fútbol por encima de divisiones políticas.