Carlos Alcaraz se ha sumado a Coco Gauff y otros tenistas para expresar su preocupación por el acceso excesivo de las cámaras en el circuito. Durante el Masters de Montecarlo, el español destacó la falta de espacios privados ante las crecientes exigencias de la retransmisión. Los jugadores sostienen que la vigilancia constante invade sus momentos personales, mientras que los torneos priorizan los ingresos.
Carlos Alcaraz expresó su malestar por la creciente presencia de cámaras entre bastidores durante los torneos. En declaraciones a Punto de Break en el Masters de Montecarlo, señaló: “Para los aficionados es genial... pero para los jugadores es un poco extraño, porque ya no tenemos ningún lugar donde relajarnos”. El tenista criticó específicamente que las cámaras hagan zoom a los teléfonos de los jugadores, calificándolo de excesivo y reclamando espacios libres de grabación. “Ya no tenemos mucha privacidad en los torneos y creo que esto es demasiado”, afirmó Alcaraz. El tema cobró relevancia después de que Coco Gauff rompiera su raqueta en un pasillo del Rod Laver Arena tras su derrota en cuartos de final del Open de Australia contra Elina Svitolina. Gauff había buscado una zona sin cámaras y declaró: “Intenté ir a un lugar donde no hubiera cámaras”. Otros jugadores compartieron este sentir. Jessica Pegula afirmó que le desagrada sentirse filmada constantemente, llegando a señalar casos en los que los aficionados hacen zoom a sus teléfonos en línea. Amanda Anisimova indicó que, si bien algunos momentos entre bastidores entretienen a los aficionados, captar derrotas como la de Gauff resulta invasivo. Novak Djokovic comentó con sarcasmo que la vigilancia podría ir más allá, bromeando sobre la ausencia de cámaras en las duchas. Como respuesta a las críticas tras el Open de Australia, el ATX Open introdujo una “sala de ira” sin cámaras, una iniciativa respaldada por Gauff y Aryna Sabalenka. Sin embargo, Wimbledon ha decidido no modificar su configuración de cámaras, tal y como informó Tom Kershaw en The London Times, a pesar de la creciente preocupación de los jugadores.