Dando continuidad a la frustración que se volvió viral en el Abierto de Australia, Coco Gauff ha intensificado sus peticiones de una mayor privacidad para los jugadores de tenis. Tras una rueda de prensa en Stuttgart, la estrella estadounidense afirmó que las intrusiones "han ido demasiado lejos" y expresó su orgullo por haber iniciado este debate.
Basándose en las preocupaciones sobre la privacidad que surgieron tras romper su raqueta en un túnel tras bambalinas tras su derrota en cuartos de final por 6-1, 6-2 ante Elina Svitolina en el Abierto de Australia 2026, Gauff reiteró su postura en Stuttgart: "Definitivamente creo que esto ha ido demasiado lejos. Somos atletas, damos un espectáculo en la pista, pero no creo que tengamos que comprometer todo lo que hacemos fuera de ella".
Propuso medidas prácticas como señales de advertencia, limitar la cobertura de cámaras en pasillos y espacios neutrales respecto al género (aunque considera que los gimnasios son aceptables) y preservar momentos como sus oraciones previas al partido. Gauff destacó su papel en la conversación más amplia, la cual ha ganado impulso.
Carlos Alcaraz se ha hecho eco de sus opiniones, junto con Novak Djokovic, Amanda Anisimova y Jessica Pegula. El ATX Open respondió con una "sala de ira" (Rage Room), un espacio para desahogarse sin cámaras, respaldado por Gauff y Aryna Sabalenka.
Sin embargo, Wimbledon confirmó que no realizará cambios en su configuración de transmisión para 2026, valorando los "momentos valiosos" captados por las cámaras tras bambalinas mientras se mantiene a las áreas de jugadores y equipos fuera de grabación, según un informe de The Times. Los torneos de Grand Slam aún no han ajustado sus políticas ante las crecientes demandas de los jugadores.