Los organizadores del WTA 250 ATX Open en Austin han introducido una 'sala de rabia' privada para que las jugadoras liberen frustraciones lejos de las cámaras. La iniciativa sigue al arrebato emocional de Coco Gauff en el Abierto de Australia, emitido en vivo pese a su expectativa de privacidad. La sala busca apoyar la salud mental de las jugadoras en el exigente deporte del tenis.
El ATX Open, un evento WTA 250 en curso en el Tennis Centre de Austin, Texas, se ha convertido en el primer torneo en ofrecer una 'sala de rabia' dedicada para las atletas. Este espacio privado permite a las jugadoras expresar emociones como la frustración rompiendo raquetas viejas, golpeando almohadas o simplemente desahogándose sin temor a ser grabadas. La sala no cuenta con cámaras, ni ventanas, y presenta carteles motivacionales como “Don’t smile”, “You can do it”, “Count to 3” e “I believe in you”, junto con una imagen de una raqueta de tenis rota en la pared. Según el servicio de prensa del torneo, la instalación proporciona un área segura y cerrada para afrontar la tensión emocional lejos de las cámaras de televisión y la vista pública. Los primeros comentarios de las jugadoras durante las sesiones de práctica han sido positivos, con varias describiéndola como una adición inteligente y considerada. La idea surge directamente de un incidente en el Abierto de Australia en enero, donde la jugadora estadounidense Coco Gauff, número tres del mundo, perdió un partido de cuartos de final de 59 minutos ante Elina Svitolina. Creyendo que estaba fuera de la vista en la zona de jugadores, Gauff golpeó repetidamente su raqueta contra el suelo por decepción, solo para descubrir que el momento fue captado en directo y visto por millones en todo el mundo. Gauff explicó después que buscaba un lugar tranquilo, resaltando la escasa privacidad en los grandes torneos. Las imágenes virales desataron un amplio debate sobre la privacidad de los jugadores y la salud mental. Otros jugadores expresaron preocupaciones; la número uno del mundo Iga Swiatek cuestionó si los atletas eran tratados como “animales en un zoo”, enfatizando que las zonas fuera de la pista deberían permitir emociones humanas sin exposición en redes sociales. Incluso la estrella del circuito masculino Novak Djokovic pidió mayor protección para los momentos privados. Los arrebatos emocionales no son exclusivos de las mujeres; el jugador kazajo Alexander Bublik ha roto raquetas de forma notable tras derrotas. La sala de rabia aborda estos problemas ofreciendo una salida inmediata y saludable ante las intensas demandas mentales del tenis, donde los partidos pueden durar horas bajo enorme presión. Los organizadores del torneo esperan que fomente un entorno más amable, inspirando potencialmente a otros eventos. El ATX Open también cuenta con jugadoras como Venus Williams, aunque la sala de rabia ha captado una atención significativa.