El jugador argentino Román Burruchaga y el español Nikolás Sánchez Izquierdo recibieron graves amenazas de muerte por parte de apostadores durante el torneo Challenger de Rosario en Argentina. Los incidentes, relacionados con presiones por apuestas, provocaron la intervención policial y un refuerzo de la seguridad. A pesar de la intimidación, ambos jugadores disputaron sus partidos en medio de crecientes preocupaciones por el abuso en el tenis.
El Challenger de Rosario, un evento ATP de 225.000 dólares, se convirtió en el epicentro de alarmantes amenazas relacionadas con apuestas a principios de febrero de 2026. El argentino, número 118 del mundo Román Burruchaga, denunció haber recibido mensajes intimidatorios por WhatsApp desde un número extranjero antes de su semifinal contra el taiwanés Chun-Hsin Tseng. Los mensajes, vinculados a apostadores que buscaban influir en el resultado, le exigían que perdiera deliberadamente e incluían amenazas directas contra él y su familia. Un mensaje decía: «Hijo de puta, hoy tienes que perder contra el chino». Otro escalaba: «Tenemos suficientes armas para callarte a ti y a tu familia. No te hagas el listo. Cumple bien, pierde sin ganar un set y todo termina ahí. Si no, te prometo que no saldrás de Rosario». Las amenazas también contenían información personal sobre su familia y una foto de un arma de fuego. Burruchaga presentó una denuncia en la Seccional 17 de Policía de Santa Fe, lo que provocó seguridad inmediata para él y medidas reforzadas en el club. La Fiscalía está investigando, analizando capturas de pantalla y material, aunque los remitentes siguen sin ser identificados. Sin amedrentarse, Burruchaga ganó su semifinal 6-3, 6-3 pero perdió la final ante Camilo Ugo Carabelli 6-2, 6-3. Antes en el torneo, el jugador español de 26 años Nikolás Sánchez Izquierdo enfrentó una intimidación similar antes de su partido contra el argentino Valerio Aboian, perdedor afortunado. Mensajes desde un código de área de Rosario le advertían que perdiera, amenazando con consecuencias, incluido el conocimiento de la ubicación de su familia y posible secuestro. Informó al ITF y a la policía, lo que llevó a una investigación del Ministerio Público. Las preocupaciones de seguridad retrasaron el partido casi dos horas; se jugó a puertas cerradas, con Aboian ganando 7-5, 6-4. Sánchez Izquierdo se retiró de dobles y compartió en Instagram: «Durante años, he soportado abusos verbales en redes sociales... D dada la gravedad de las recientes amenazas recibidas, a partir de hoy tendré tolerancia cero e informaré cualquier tipo de mensajes excesivos que muestren falta de respeto o amenacen a mí o a mi familia». Estos casos recuerdan incidentes recientes, como la denuncia de Elina Svitolina en agosto de 2025 sobre deseos de muerte de apostadores y la descripción de Katie Boulter de tales amenazas como «lo normal» a principios de ese año. La creciente frecuencia subraya la presión sobre las autoridades del tenis para combatir el abuso relacionado con apuestas.